Punto de partida del Camino Primitivo. Ciudad señorial y corazón de la monarquía asturiana, donde el rey Alfonso II el Casto inició la primera peregrinación a Santiago.
Villa histórica situada en una ladera, con vistas espectaculares y una profunda tradición jacobea desde el siglo IX. Su casco antiguo y el Palacio de Merás son paradas obligatorias.
Lugar sobrecogedor donde se encuentran los restos de los hospitales medievales de Fanfaraón y Paradiella, testigos de la dureza del camino en siglos pasados.